Las Pedroñeras: Memorias

Etiquetas

Adivinanzas (1) Ajos (72) Álbumes y cromos (13) Anécdotas (6) Antropología médica (2) Arqueología (7) Artículos en otros medios (8) Artículos en Pedroñeras 30 Días (71) Aviador Laureado Félix Martínez (7) Basura Espacial (9) Belmonte - por Miguel Ángel Vellisco (120) Bodegas antiguas (1) Calendarios (1) CALLEJERO (17) Cancionero (58) Carlos Martínez Rubio (1) Carnaval (1) carteles (1) Censo - Población (22) Chozos (4) Cine (2) Cortometrajes (1) Creencias pedroñeras (3) Cuentos y chascarrillos (4) Curiosidades (68) Documentos de Ignacio de la Rosa (9) El rincón de Teresa (20) Encuentros con el misterio (1) Entrevistas (15) Fiestas (42) Folclore (3) Folclore infantil (32) Fósiles en Pedroñeras (2) Foto semanal (11) Fotografías y postales (58) Fotos del Lugar (19) fútbol (1) Grupos de música (2) Guerra Civil (10) Habla pedroñera (91) Historia pedroñera (238) Historias de Vicente Sotos (2) Huertas pedroñeras (6) I.E.S. Fray Luis de León (11) Iglesias y ermitas de nuestro pueblo (10) Instituto (8) Inundaciones en Las Pedroñeras (7) Julián Escudero Picazo. (11) La sección de Enrique Guijarro (3) La sección de Fabián (246) La sección de Vicente Sotos (90) Libros (5) Libros de las fiestas (9) Libros sobre Pedroñeras (99) Literatura sobre Pedroñeras (37) Lugares emblemáticos (3) Luis Chicharra (1) Mapas (4) Mata Hermosa (4) Medicina popular (1) Memorias (44) Microrrelatos (9) Miscelánea (17) Mojones (3) Molinos (1) Motes de Pedroñeras (12) Museo del labrador (11) Naturaleza de nuestra Mancha (24) Naturaleza en Pedroñeras (14) Neruda (1) Noticias Pedroñeras (29) Origen del nombre de Pedroñeras (3) Paisajes pedroñeros (2) Palabra de Saturio (6) Patrimonio pedroñero (24) Pedroñeras fuera del pueblo (1) Personajes famosos (39) Platos típicos (2) Pluviometría de Pedroñeras (148) Poesía (1) por Pedro Sotos (3) Pregón de las fiestas (4) Pregones (1) Prensa histórica-Noticias históricas (59) Prensa y revistas (4) Promoción (1) Quinta 69 (2) Quintas (3) Recetas pedroñeras (16) Refranes con ajo (1) Relaciones de Felipe II (1575) (8) Relatos (4) Reportajes fotográficos (18) Riada del 2009 (1) Rutas pedroñeras (2) Santiaguillo (5) sellos (16) Tesis Mª Pilar Martín Alonso (11) Toponimia (93) Usos y costumbres pedroñeras (18) Varios (24) Viajecetes (14) Vídeos (70) Virgen de la Cuesta (6)
Mostrando entradas con la etiqueta Memorias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Memorias. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de junio de 2022

EL BARRIO DEL PALOMAR EN LAS PEDROÑERAS: La vida en él y el juego del RESTO


por Pedro Sotos Gabaldón

Este barrio estaba vigilado por la casa del Palomar, que hacía de guarda y custodia de los juegos que allí se realizaban; por consiguiente, por ese motivo y razón, le llamaban "el barrio del Palomar." En los años cuarenta y cincuenta, el vecindario se reunían en este rincón, que era muy soleado y al mismo tiempo abrigado del cierzo. Era muy renombrado y popular ya que estaba muy iluminado. Los domingos y días de fiesta eran de guardar, ya que el sábado nos comunicaba el pregonero, por medio de un bando del Señor Alcalde, que quedaba prohibido salir a trabajar al campo bajo multa para aquel que no lo respetara. Junto con los temporales de lluvias, la gente no podía salir al campo a realizar sus trabajos y aprovechaban para reunirse, no solo los del vecindario, sino también de otros barrios, como eran: el del Santo Sepulcro, el barrio del Aragón o el de la Plaza. Esta barriada tenía mucha vida y animación de tanta gente que se reunía en ella ya que por ser un sitio muy radiante y poderse  "coger el solsticio" al mismo tiempo, aprovechaban al estar al abrigo del céfiro, haciendo de mentidero de la villa.

sábado, 14 de noviembre de 2020

Mis recuerdos en El Casar de La Guardia (Toledo), de Mendizábal

 


por Pedro Sotos Gabaldón


Eran los años cincuenta cuando tuve el honor de conocer a don José María Mendizábal. Fue en los tiempos de recolección de la uva. Mandó reunir mano de obra para ir a vendimiar al Casar de la Guardia (Toledo), con la restricción de que debían de ser muchachos jóvenes y dispuestos a salir a trabajar fuera del pueblo. Yo me presenté junto a otros muchos. Éramos chavales y el de más edad no pasaba de los trece años. 

domingo, 14 de julio de 2019

Recuerdos de la infancia en Las Pedroñeras: Eran los años 40



por Pedro Sotos Gabaldón

Mi infancia transcurrió en las calles aledañas a la plaza de Las Pedroñeras. Cuando salía de casa, mi madre, la hermana Pascuala "la Huevera", me decía con mucho énfasis:,"Ten cuidao, no te vaya a pillar un carro". Recuerdo que los amiguetes nos juntábamos para jugar en la calle, que era lo que nos encantaba. Jugábamos al fútbol en cualquier calle, en cualquier esquina, en la plaza... El balón lo "forjábamos nosotros, con papeles o trapos viejos y lo atábamos con una cuerda o tomiza. También jugábamos al marro, al francis, a los tres marinos en el mar y otros muchos juegos, como a la pelota a mano (el dale le decíamos) y de frontón teníamos las paredes de la iglesia, en la parte de atrás y entre capillas. También hacíamos algunas travesuras, como saltarnos las paredes del toril (que hoy es callejoncillo tras la torre de la iglesia) y, una vez dentro, hacer de las nuestras. Éramos unos trastos, pero sin maldad. Nos gustaba pasar a la iglesia para subir y bajar las escaleras de caracol de la torre. El maestro Valentín, que tocaba las campanas como los propios ángeles nos echaba fuera de la iglesia. Al paso de los años, el maestro Valentín pasó el testigo a su alumno Juan Tomás

miércoles, 3 de julio de 2019

Los años del hambre en Las Pedroñeras (recuerdos de antaño)


por Pedro Sotos Gabaldón


Después de una guerra civil, que nunca debiera haber existido, llegaron los años cuarenta; años llamados del hambre. Estos años fueron terribles para muchas familias, con la escasez de alimentos, enfermedades... a los que la gente no podía hacer frente por falta de recursos. Había familias que no tenían nada que echarse a la boca y tenían que recurrir a familiares, amigos, vecinos... que estaban en mejores condiciones. Había otras familias que tenían que mendigar y buscarse la vida para poder llenar el estómago. 

martes, 18 de junio de 2019

Cacicadas de antaño o el abuso de poder en Las Pedroñeras



por Pedro Sotos Gabaldón

Nuestro lugar ha sufrido las cacicadas, incluso el abuso de poder. Los ciudadanos de Las Pedroñeras, lugar de gentes trabajadoras, no se paraban a pensar en otra cosa que no fuese su trabajo. Así pues, pasaban cosas que se dejaban pasar por la humildad, sencillez y buena fe de sus gentes. 

sábado, 15 de junio de 2019

Recuerdos de niñez y adolescencia del Pilar de Las Pedroñeras



por Pedro Sotos Gabaldón

Me acuerdo del Pilar, fuente de agua para abastecer nuestro Lugar.

Me acuerdo de cuando iba y volvía junto con unas amigas con la cantarilla, apoyada en el ijar bajo el brazo, llena de agua. A veces, la usaban de escudo, con el fin de poder ver a su pareja.

viernes, 7 de junio de 2019

Campanas de mi Lugar - Las Pedroñeras, mi patria chica


por Pedro Sotos Gabaldón

Ocurre cuando visito mi patria chica y al transponer la última colina del camino por el que viajo y diviso en la lejanía el campanario de la torre de mi lugar magestuosamente en el horizonte, cortando el viento, echándoselo a la espalda, levantando a los gorriones que, revoloteando entre los lugareños andan. Mi añoranza se hace infinita y de mi garganta brota una plegaria de melancolía y sentimiento.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Andrés García Revenga y el arte del esparto (Las Pedroñeras): Reportaje fotográfico

Andrés en su museo.

por Ángel Carrasco Sotos

Acuerdo estos días con Pilar una entrevista con su padre, una entrevista que ya se hacía esperar, de modo que deseoso acudo a su casa, donde ya me están esperando en la puerta. Entro y compruebo que la estancia que hace las veces de portal es un auténtico museo del esparto. De esta memorable guisa se recibe a la gente. Es aquí donde Andrés García Revenga, que así se llama el artista, tiene ordenada y expuesta parte de su producción, una auténtica bendición para los ojos.

miércoles, 22 de mayo de 2019

Los peones camineros - Mis recuerdos de Pedroñeras


por Pedro Sotos Gabaldón

¿Quién no se acuerda de los peones camineros, que limpiaban las cunetas para canalizar las aguas que escupían las carreteras en tiempos de lluvias?

jueves, 9 de mayo de 2019

Biografía del pedroñero Silverio Monedero Molina "El Habanero" (su estancia en Cuba)



por Emilia Sotos Monedero

Dedicado a Silverio "el Habanero".
También a todos aquellos cuyo nombre 
no ha pasado a formar parte de la historia oficial.


Su nombre no quedó escrito en la historia, pero sí en el recuerdo de su familia. Este artículo lo escribí en enero del año 2006. Por este año faltaban 5 años para cumplirse el primer centenario de su muerte. Yo, Emilia, bisnieta de Silverio Monedero Molina, doy testimonio de una parte de lo que fue su vida.

domingo, 14 de abril de 2019

Tercera entrega de las anécdotas de Tomás Sotos Molina: A pata, boleo, barra y toro de la vereda


Y con esta última tanda de anécdotas (cuatro "hazañas" más os ponemos por aquí abajo, gracias a mi tío Pedro Sotos) terminamos este artículo sobre mi bisabuelo Tomás Sotos Molina, Santano, que nació allá por el año 1860 y murió algunos años después de la Guerra Civil, en los años 40. Aún recuerdan algunos cuando huía de sus perseguidores por los tejados en esta guerra incruenta llevando en la mano las tripas debido a unas hernias que tenía. Fue corredor, un vividor que supo hacer con estos negocios de mediador cierto capitalejo. También trabajó como guarda en las tierras de don Paco Molina, de quien al parecer era familia. Y fue -por recordar un momento histórico para nuestro pueblo- quien trajo a nuestro Lugar, en su carro (o galera), el arco de la ermita del Sepulcro desde la antigua iglesia de la Magdalena, ya en decadencia y decrépita, del antiguo pueblo de Robredillo de Záncara. Disfrutad con estas nuevas anécdotas (quizá alguna más pueda añadirse: insto a la familia a que no se calle ninguna, que a tiempo estamos). Sirvan como homenaje póstumo y sentido a Tomás Santano.

martes, 9 de abril de 2019

Segunda entrega de las anécdotas de Tomás Sotos Molina: Hoyos, toro y siega

Mi madre (nieta de Tomás) con el viejo palo de la bandera de las ánimas
(es la que hemos usado siempre para secar los chorizos).


Tras la primera entrega, en la que mi tío Pedro Sotos nos narraba unas primeras anécdotas en torno a la figura de mi bisabuelo Tomás Sotos Molina, viene ahora esta segunda andanada y aún vendrá otra más para cerrar la publicación. Estoy ahora metido en un árbol genealógico de la familia de los Santanos y pronto estará listo también para publicarlo por aquí y cualquier familiar descendiente de Tomás pueda consultar los datos que quiera (un árbol con nombre, no con fechas; ya se podrá ir completando más tarde). Os recuerdo por aquí, por aportar algún dato más sobre su vida, que Tomás Sotos Molina fue mayordomo de la cofradía de las Benditas Ánimas antes de la Guerra Civil, y todavía se conserva en casa el palo de la bandera de aquella época (en la foto podéis verlo).

viernes, 5 de abril de 2019

Anécdotas de Tomás Sotos Molina "Santano" (1): Cardos, macho, desafío y vendimia

Tomás Sotos Molina "Santano"
(foto de posguerra).


Tomás Sotos Molina fue mi bisabuelo, padre de mi abuelo Julio Sotos Haro. Estuvo casado con Lucía Haro Mercadillo y fue hijo de Santano Sotos y Mª Cirila Molina. Son muchas las anécdotas que entorno a él se han contado en mi familia y mi tío Pedro se ha ocupado de recopilarlas a petición mía y escribir las palabras que por aquí abajo os dejo. De momento, van cuatro de estas anécdotas y en publicaciones posteriores iremos poniendo algunas más. Quizá la familia de los Santanos pedroñeros pueda aportarnos algunos datos más (por cierto, si no tenéis la foto, ya podéis descargarla; un buen recuerdo). Desde luego fue todo un personaje en su época que destacó sobre todo por su poderosa fuerza. Ya os digo que su bisnieto no se parece en nada a él.

viernes, 1 de marzo de 2019

La rivalidad entre bandas de música en Las Pedroñeras: anécdotas de antaño


por Pedro Sotos Gabaldón

En nuestro pueblo han sido siempre muy aficionados a la música. Si no recuerdo mal, sería sobre los años 50. La existencia de dos bandas (en esa época) hizo que surgiera mucha rivalidad entre aficionados de una banda y otra. Quiero compartir con tod@s vosotr@s una situación un tanto bochornosa o anecdótica según con los ojos que se mire. Os cuento.

martes, 10 de abril de 2018

Mi pequeño homenaje a mi suegra pedroñera, Celia Pérez Peláez: Memorias



Plato de potaje pedroñero.


por Jordi San José

Mañana de Viernes Santo. Como diría mi suegrecilla, hay trasiego en los fogones. Aunque Celia Pérez Peláez dejó atrás Las Pedroñeras con tan solo doce años, en 1948, no hay Viernes Santo que no haya puesto en la mesa el potaje manchego de Semana Santa. Celia Pérez Peláez, mi suegra, habla con orgullo del pueblo que la vio nacer. Era la segunda hija de la hermana María de los Revenga, María Peláez Revenga. Cuenta que nació el mismo 18 de julio de 1936, pero con el estallido de la Guerra Incivil no se registró su nacimiento hasta el 28 de agosto, fecha en la que celebra su cumpleaños. Su padre, Eulogio Pérez Pacheco, de los Rivera, murió de pulmonía cuando tenía tan solo dos años.

lunes, 25 de diciembre de 2017

Cárcel, castigos, regreso y exilio de su padre - Memorias de Isidora Pérez: capítulo 10 (y último)


por Fabián Castillo Molina






Más sobre las cárceles que sufrió el padre de Isidora, la persecución y castigos a su regreso al pueblo con la condena cumplida, hasta su emigración (o exilio interior forzoso) a San Martín de la Vega (Madrid).

viernes, 15 de diciembre de 2017

Memorias de Isidora - Capítulo 9: Las cárceles y el servicio militar que sufrió su padre


por Fabián Castillo Molina




Breve introducción

Lo que vivió Isidora durante los nueve largos años de cárceles y castigos que sufrió su padre, Julián Pérez Izquierdo, más lo que vino después de su regreso de cumplir esas condenas, solo ella puede contarlo y constituye un largo relato pendiente. Lo que pretendíamos con estos fragmentos de memorias aquí publicados, como lo hemos venido llamando, solo eran destellos, anécdotas de momentos puntuales que ella vivió y ha venido repasando mentalmente y contándoselo a hijos, nietos y familiares, a lo largo de toda su vida. 

viernes, 17 de noviembre de 2017

La visita de Cañero - Memorias de Isidora Pérez Araque (capítulo VIII)


por Fabián Castillo Molina




Mínima introducción

Traemos aquí hoy una de esas narraciones de Isidora que ha venido recordando desde que vivió los hechos en primeras persona. Todavía no había cumplido entonces los diez años. No recuerda con precisión el día que ocurrió, pero sí los detalles que la hacen merecedora de figurar aquí, para que lo lea quien tenga la curiosidad de venir siguiendo estos momentos imborrables. Recordemos la situación familiar: Su padre preso en Uclés, la madre con tres hijos y tres hijas, sin más sueldo que el de José, el mayor, que tenía sobre 14 años y estaba de pastor en La Hita. El hermano menor, Julián, tenía entonces 2 años. Vivían en la calle Barajas, muy cerca del Pozo Nuevo. Por favor, prestad atención porque lo merece. 

viernes, 10 de noviembre de 2017

De cuando venía de llevar la comida a su padre: Memorias de Isidora Pérez (Cáp. VII-B)



por Fabián Castillo Molina




Alrededor de la incidencia con el capítulo VII de la memorias de Isidora Pérez Araque publicadas la semana pasada 


Introducción

La pasada semana publicamos el capítulo VII de los fragmentos de memorias de Isidora Pérez Araque y surgió una incidencia que nos dejó un tanto sorprendidos. Avanzaba el contador de las personas que visitaban esa entrada, los comentarios y "me gusta" del grupo seguían su curso habitual, y de pronto: Lo que nunca había ocurrido, la publicación desapareció de Facebook, sin previo aviso, sin que nadie dijera nada en contra ni se detectara motivo ni razón.

viernes, 3 de noviembre de 2017

Los verdugos en la calle Montejano - Memorias de Isidora Pérez Araque (VII)



por Fabián Castillo Molina





En el presente capítulo, Isidora nos narra lo que le aconteció en la calle de Montejano aquel lejano Domingo de Ramos, y acto seguido, vuelve a surgir la pregunta que ha sido una constante en su vida: ¿Por qué han de pagar las criaturas inocentes las responsabilidades de los padres?