Leía yo estos días una antología de poesía escogida de autores españoles con nacimiento posterior a 1870 y me topé con un poemilla de José Mª Gabriel y Galán, el poeta que escribió los mejores versos utilizando el dialecto extremeño. En él se sirve, como motivo esencial, de un juego que muchos recordarán y otros ni conocerán, y que acorde está con este tiempo de amapolas. Nacen en esta época primaveral alfombrando nuestros campos, en iriales, lejíos, siembras y cunetas; nos alegran la mirada con su impetuoso y descocado color sanguinolento, que se adueña del paisaje por su casi irreal hermosura.















