Hermoso cuadro este que os muestro, obra de Luis Guijarro, en composición propia sobre la zona del Coso de nuestro pueblo, donde cobra especial relevancia la caseta del pozo y abrevadero llamado del Pilar. El cuadro pertenece a Antonio Picazo y cuelga en su casa iluminando el salón. La historia de este pozo público que se arrendaba al mejor postor desde hacía siglos ya la contamos en el libro titulado Los trabajos y los días (Guía secreta 3) después de la obligada consulta de diversos documentos, así como la construcción del pilar propiamente dicho. También os mostré el plano oficial en color del abrevadero y caseta junto con todas sus características debidamente detalladas. Si algún día se quisiese reconstruir como mero recuerdo, solo haría falta consultarlo para levantarlo tal cual era. Y es que -hay que decirlo con todas las palabras- fue lamentable que este monumento se derruyese. Hoy sería una atracción de visita obligada a quienes se pasasen por nuestro lugar. En fin, cosas que pasan, como dijera aquel, pero que no deberían haber pasado.



