por Fabián Castillo Molina
Dejamos aparcadas las conversaciones de las dos
parejas pedroñeras y volvemos al lenguaje del pueblo. Me lleva a contar esta
historia de aventura y paisaje nevado la palabra nevasquear. No deja
de sorprenderme la capacidad evocadora que tienen algunas expresiones del
lugar, que no se oyen nada más que a personas de Pedroñeras. Me dejo llevar y
me adentro en esa mañana lejana y en uno de los mayores nevazos conocidos aquí,
al mismo tiempo que van surgiendo palabras y expresiones autóctonas del pueblo,
así como topónimos que muchos conoceréis in situ, y de no ser así, os
recomiendo hacer una excursión y disfrutarlos en cuanto sea posible.














