Manojete de llaves que tengo en mi museete colgadas de una tomiceja.
Imagino que algunos de vosotros, como yo y como los que compartimos esta afición por coleccionar lo antiguo o viejo que cae en nuestras manos, más aún si es de nuestro pueblo o tierra manchega, también tendréis algunas llaves de estas ya en desuso con que se abrían y cerraban las puertas y portás de antaño. Todavía habrá quien las use en estas rancias puertas cuyos herrajes (cerraja, clavos, visagras, llamadores, ventanucos o postigos, algunos con su pequeña reja, etc.) creo que es digno y meritorio el conservarlos, según ese mérito y dignidad que a mi entender es amar lo que se va para siempre, como se ama a un abuelo querido que murió cuando fuimos niños y se nos hundió el sombraje de nuestra corta vida.