por Miguel Ángel Vellisco Bueno

La escultura del Cristo atado a la columna, fechada en el año 1752, se encuentra en la capilla de la Inmaculada, de la excolegiata de Belmonte, y representa la flagelación de Jesús. Realizada a instancia de los padres Franciscanos, destinados en la misma población, es obra del escultor murciano Francisco Salcillo y Alcaraz, considerado como el más importante escultor del barroco español del siglo XVIII. Esta imagen forma parte de las diferentes representaciones escultóricas, que sobre este tema existen en la diócesis de Cuenca. En la Semana Santa de Belmonte, sale en procesión el Viernes Santo, en la llamada Procesión de la Paz.















