por Vicente Sotos Parra
¡Qué lejanos quedan los años en los que se acudía a esta feria que se celebraba desde el día 29 septiembre al 3 de octubre, que casi se juntaban con la de nuestro lugar!
Quiso Raimundo ese año acudir a la feria de Belmonte, pensando que podría deshacerse del borriquillo Lucero que este ya estaba viejecete, seguro de encontrar algo mejor en esa feria de ganado. El pollino cargó con cuatro varas de dos metros de largo unas mantas raídas, que luego les servirían de sombrajo. En aquel año caluroso, llevaba la albarda y las aguaderas con dos botijos de agua para el camino, a pesar de salir a las cinco de la mañana para llegar pronto hacer el trato y estar en el pueblo antes de que anocheciera. Bueno esta era la idea del tío de Felipón.














