En las décadas de posguerra, cuando la finca pedroñera de La Veguilla pasó a manos de Salvador Amorós Cerdán, se siguieron dando cacerías como ya ocurriera en los tiempos en que la familia Mendizábal fuera la propietaria. Dada su extensión, aquí hubo distintos guardas, que solían vivir en casas aisladas en el monte, denominadas chozos. Rafael Redondo "Alejo" era uno de estos guardas. Vivía con su familia (María Ruiz era el nombre de su mujer) en el llamado chozo los Sesteros (o Esteros, como, más bien, le decían aquí). De esta edificación ya no queda nada, aunque uno llegó a tiempo de dejarla fotografiada cuando -todo hay que decirlo- ya había perdido el tejado.
La anécdota nos la cuenta con su natural gracia Augusto Mesas García. Con ella comenzamos una serie que se promete extensa pues Augusto recuerda numerosas de ellas, escuchadas la mayoría de la gente que ha visitado su fragua a lo largo de los años.
[La foto que encabeza la entrada se corresponde con el chozo mencionado y está extraída de mi libro Mapa de Las Pedroñeras. Toponimia histórica comentada].
Por Augusto Mesas


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