[La obra cumbre de nuestro escritor local Julián Escudero Picazo, la titulada
Rusticidaes manchegas, fue reeditada (estudio más edición facsímil de la misma) en su día por Fabián Castillo y por mí mismo en edición de la que aún quedan ejemplares para el que quiera adquirirla.
Por aquí tenéis la descripción de la obra en la cual empleamos mucho trabajo (ingente para poder conseguir su edición a través de la Diputación Provincial, a la que agradecemos, por descontado, el esfuerzo y deferencia para que se llevase finalmente a cabo. He aquí este viejo artículo del año 2010].
Ya hablé en números anteriores de ese escritor pedroñero olvidado llamado Julián Escudero Picazo. De la reedición de su obra más importante, Rusticidaes manchegas, ya nos estamos ocupando con trabajoso ahínco Fabián Castillo y yo mismo. Ese conjunto de poesías donde el habla nuestra quedó plenamente reflejada pronto la verán de nuevo en las librerías y podrán gustar de ella como nosotros ya hemos hecho. Y como desearía que la figura de Julián no se perdiera injustamente en las nieblas o sombras del olvido colectivo (más aún, creo que merece nuestro respeto y un reconocimiento pedroñero), traigo a estas páginas uno de sus numerosos artículos, que, por su temática cercana, entiendo que a muchos lectores les llegará. Se publicó en el número 562 del periódico conquense El Centro, en mayo de 1927. Se trata de una de sus “Chilindrinas”, titulada “Frente al Cerro Ratón”. Y dice así: